domingo, 22 de marzo de 2009

De Cabeza




Este escrito ya me huele añejo, tiene su buen rato, salió en uno de esos arrebatos de berrinche escrito en una servilleta.


De Cabeza.


Puede ser, como todo tiene la posibilidad de ser, que un día me despierte y el mundo este de cabeza. Y las cosas se vean como no suelen ser y la gente pierda el miedo de sentir, de dejar correr en su ser la flama que debe quemar por dentro cuando uno esta vivo. Y las palabras tomen fuerza, la verdad corra en el viento y la hipocresía desaparezca. Que el miedo se sienta sólo por el placer de sentir, que no limite, que de alas, que todo pueda surgir...
... Puede ser que un día todo este de cabeza y entonces, no seré yo la que vea todo al revés...

miércoles, 11 de marzo de 2009

Añoranza


Extraño mis zapatillas de ballet como se puede extrañar la sangre en el cuerpo,
me paraliza ver a esas niñas moviendose sobre ellas con el cuerpo erguido,
sobre esas puntas sin gastar, siguiendo un compaz que ni siquiera conocen.

Quisiera que bailaran con el fuego en sus piernas que les quemara el pecho
que les hirviera la sangre, que se incendiara el escenario, la muscia fuera su guía
hacía mundos intensos, su clave, su consejera, la posedora de todos sus secretos...

Quisiera que reventaran en la plenitud del arte, que salpicaran a los asistentes
de emociones furtivas...

Me duele verlas tan frias, tan muertas, tan simples, lo unico que tienen son
las linesas perfectas...

Como extraño mis zapatillas y el hervor de la sangre en el cuerpo...

jueves, 5 de marzo de 2009

La Siceridad que tu quieres escuchar


La Sinceridad que tu quieres escuchar

Antes de mentirte, me callaré hasta la muerte.
Siempre te seré sincera, siempre obtendrás sólo la verdad de mis labios...
Los cerezos son azules, tan azules como mis ojos, tan eternos como la vida,
tan pasivos como mi alma, tan perfectos como mis alas.
Mi voz sólo dirá la verdad...
El mar es dulce, tan dulce como lo son mis palabras, esas que suelen ser tan tiernas,
tan bajitas... Yo, yo soy como el día y tan fácil de describir como la noche...
Sólo diré lo que quieras oir, quice decir "la verdad", para que seas feliz.




lunes, 2 de marzo de 2009

Carta sin enviar



Bueno este escrito es de las cosas más cursis que tengo, hasta cierto punto me da pena, pero bueno ahi se los dejo:

Carta sin enviar.

Parece que todo comienza otra vez y no sé si sea de la mejor manera de empezar, pero sé que es la que no quiero.

Las nubes de mi futuro obstruyen la visión, no sé si halla luz del otro lado, mi pasado sucumbe a la oscuridad de la noche ¡Mi dulce noche!, nada más bello que el infinito cielo pintado de gotas de luz, podía ver tus ojos en cada destello, pero por más deslumbrante que fuera una estrella, ni Venus brillaba tanto como tus ojos.Amo ver tus ojos, pero ahora solo me conformo con ver las estrellas, no es tan malo, quizás, solo más tenue.

¿Sabes? Ya no estoy triste, cuando te fuiste, después de tu adiós, el ultimo sonido que escuche fue mi llanto. Cuando en mi alma aun había dolor por fuera sólo había silencio. En mi mente resonaba tu voz, tus frases, un “te amo” lejano que a vivaba la esperanza y un "adiós" constante que acribillaba el recuerdo. Demasiado dulce, demasiado amargo, se que de tus labios no volveré a escuchar un “te amo” pronto y se que no quiero escuchar de nuevo un “adiós”, si he de alejarme de tu voz así será, aun que me hará falta tu risa.

A veces te encuentro y tu calor me cubre y se desliza sobre mí y te beso los labios y me bebo tu vida y siento que poco a poco todo vuelve a tomar sentido, me recargo en tu hombro y tu aroma se impregna en mis adentros. Esto pasa cada noche y no puedo esperar a que acabe el día para volver a soñar contigo, sé que sólo es un sueño, pero ya no duele saber que no dejara de ser sólo eso. Puedo vivir con el desden de tus labios y el frió de tu cuerpo, me estoy acostumbrando a que estés tan lejos.

Tal vez el ocaso esta más cerca de lo que creo, pero tengo fe, en que el amanecer habrá de regresar. Quizá regreses con el, quizá no vuelvas jamás, tal vez yo te esperare siempre, o tal vez no te espere más.

viernes, 27 de febrero de 2009

Hasta volver a ver salir el sol


Este escrito es nuevo, nuevesito de paquete... espero que les guste...

Hasta volver a ver salir el sol

No puedo dormir tranquila hasta volver a ver salir el sol...
No me sirve estar despierta sino me acompaña la luz de la luna...

Cuido a la niña serena, a la dulce y callada noche, la vigilo, me la quedo cerca, para ver que nada le pase, para saber que este bien y no se desmorone.

Me gusta verla cuando su luna se ríe y sus estrellas parpadean en el cielo nítido e infinito, acompañarla en el silencio cuando esta perturbada y no quiere verme y se esconde tras las nubes, consolarla en su tristeza cuando llora tranquila o llora a tormenta.
¿Cómo dejarla sola y quedarme dormida, si ella es tan bella, tan inocente, tan frágil, tan simplemente perfecta?

No puedo dormir tranquila hasta volver a ver salir el sol y saber que ella esta bien, el día puede cuidarse sólo, por eso yo vigilo a la noche como gato siamés...

martes, 24 de febrero de 2009

10 cosas que no me interesan



10 cosas que no me interesan.
Un día más de las mismas situaciones, de los mismos sonidos y olores, es el mismo sol el que se esconde en este ocaso, el mismo que ayer pintase de luz la mañana. Las calles de siempre me miran como si no me conocieran y el aire me canta al oído la misma canción de ayer.
Parece que las cosas están intactas, que hasta hoy mi cielo ha permanecido del mismo azul, que el rojo aun no tiñe por completo mis aguas, que no se me ha olvidado como reír y que en mis ojos vive todavía la estrella que me da luz.
La oscuridad aun me cuida, con su manto tranquilo de paz y silencio, en las paredes de los edificios, esos que no te gustaban, se dibuja mi sombra, sigue mis pasos, aun lado mió como lo hicieras una vez tu, la lluvia sigue ese gris a media luz de los faros encendidos, que hacia ver tus ojos como fuego al encender, las gotas se deslizan por mi rostro, tocando mis labios y el viento me acaricia frió y taciturno, recorriendo despacio mi piel. Desde la esquina puedo ver mi casa, con un faro aluzando la entrada, atravieso el umbral y ahí todo se acaba.
¿Que importa no escuchar mas tu voz, ni tener tu aroma?, ¿Qué importa que tu amor ya no sea azul y solo quede el rojo de la herida? ¿Qué importa que la felicidad haya perdido sentido? ¿Qué importa si no te tengo para turbar mi paz y mi silencio? ¿A caso importa que tú sombra no este junto a la mía? No me interesa encontrar tu alma en tu mirada oscura. No me importa si no vuelvo a sentir la humedad de tus labios sobre los míos. Da igual si tu calor se ha ido y solo queda el frió del viento, si tus caricias se perdieron en la inmensidad de un sueño. ¿Qué importa si tu luz se extinguió, que importa si no volveré a verte? No me interesa, el aire me canta la misma canción desde que te conocí, pues nada cambio. Como siempre, olvide cerrar el portal, ha quedado abierto por si quieres regresar.

jueves, 19 de febrero de 2009

Mientras regreso


Bueno este es un pensamiento sencillo desde tierras lejanas, cuida mis tesoros en lo que regreso, para que cuando vuelva las cosas sean mejores cuando estemos juntos , te dejo mi escencia que esa no cambia aun que este lejos, sabes que estoy contigo ...

Mientras regreso

Hoy voy a guardar un pedacito de la noche para ti, para que lo tengas contigo.
En la luna blanca escondida entre las nubes te encuentro, a la distancia, te veo, te siento, busco las estrellas y no veo ninguna y siento un inmenso vasio, ¿sabes a Dónde fueron?

Voy a recoger silencios que dejé escondidos y te los daré, para que los guardes en tus labios entre cada sonido.
Mi voz a cambiado desde entonces, la música suena distinta, no sé lo que pasa pero ya no vibra.

Te dejé dos plumas blancas rociadas de brisa, para que las guardes cerca de tu alma.
El viento es frió e intenso, siento como si me atravesara a veces y me levantara del suelo.

Aquí la luz es distinta, aun que es el mismo sol el que brilla, regresaré a tu luz otra vez, pero mientras tanto...
Ten mis alas cerca para volar contigo, deja que vibre mi voz en tu pecho, recuerda me en cada pausa o silencio y guarda mis estrellas para verlas en tu cielo.

miércoles, 14 de enero de 2009

Plegaría mal escrita



Plegaría mal escritaPasé la noche viendo la llama encendida sin pensar en nada, apenas sintiendo. Unas pocas chispas de vida apenas se agolpaban en mis venas, como avisándome que todavía seguía, pero sin darme la seguridad de que esto es o no es, una falsa fantasía, redundante y tormentosa, incluso mal escrita.
Pido dos segundos y un botón de apagada, pido más de cuatro besos y dos risas que quebranten este silencio tan pasivo, tan pasivo, tan frio, tan hiriente y tan sórdido, como eterna es la suerte.
Suplico un verso acompañado de música y el “perdón” de mi amigo que me llena de pálpitos.
Pido por un suspiro más para caer rendida.
Suplico por una plegaría en mi nombre y un sueño tranquilo para los que luchan por esta falsa fantasía.
Regálame dos palabras, por Dios dame alas aun que estén a medias, aun que estén quebradas, déjame ver si tengo fuerza y valor para seguir o dime que se acaba y llévame por fin.
Suplico por un nuevo destello, que mi llama se acaba y la vela no se ha empezado a consumir.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Entre Tango y Vino Tinto



Entre Tango y Vino Tinto

La noche pasaba lejana en el silencio vació del rumor de la gente, las cenizas de su cigarro se esparcía sobre mis suspiros. Y lento y callado el humo subía hasta el techo perseguido por mi mirada, que se acunaba en sus curvas. Tus ojos me embriagaban de un algo, sin sabor a mucho que se quedaba en mi, un tango se introducía en mis pensamientos y entre nuestra muda conversación, tu mirada ahora si me decía algo y confesaba ser y estar perdida por otra, que no era yo. Pero tu mente se aferraba a mi falda, emborrachada en ti, en tu deseo dejé que la pasión fluyera a través de mi. Bailé contigo en el silencio entre la neblina de tabaco y el perfume de un ayer y en ese tango de los dos te dejé correr entre tango y vino tinto. . .

lunes, 10 de noviembre de 2008

Pasiones...Ira


Ira


Estoy tan astiada, tan furica, me hierve la sangre por dentro, la siento ir y venir sin parar...Me quema el estomago, me hace sentir como si Troya estuviera en mi cuerpo en el momento justo en el que los Griegos la prendieron en llamas...
Me siento como una pantera encerrada en una jaula de dos por dos, ya ni si quiera trato de ser coherente...
La noche esta tan pasiva y el viento no dice nada, desentono hasta con el negro de la noche, y ya ni llorar, ni gritar valen. La rabia me recorre y altera. Y el pantereo sigue constante...
Algo enorme con garras metálicas me presiona la cabeza, si no se detiene hará que toda esa verborrea mental que tengo encerrada explote y salpique en las paredes y en los rostros de aquellos que se jactan inútilmente de conocerme. No vale la pena, no vale el esfuerzo, no seré yo quien limpie las palabras de sus rostros y resane el lugar, así que mejor que le digan a ese monstruo que retroceda. ¡Que aleje sus afiladas y rechinantes uñas de mi cabeza!, ¡que aleje sus retorcidos dedos que enredan mi cabello!, ¡que se aleje antes de que suceda!
Por que no quiero ver sus ojos cristalinos entre lágrimas, ni expresiones de sustos, ni reclamos exigentes de sinceridad. Por que lo que obtendrás no será sinceridad, sino un arrebato provocado por el monstruo, palabras engendradas por la vilis, bañadas en veneno, abofeteandote la cara...
Así que detenlo que esta pantera encerrada no aguanta más este estúpido juego...

martes, 4 de noviembre de 2008

Recuerdo



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Sigo con el tema de dejar ir, pero no un dejar ir por que no te queda otra opción sino por que es lo que quieres, yo te quise dejar marchar y es mejor así
Recuerdo

Cómo recuerdo entre tonos de sepia las voces y cantos de aquella noche de luna nueva, en la que las estrellas no se escondían y bailaba el viento como el fuego en la hoguera. Recuerdo que te vi a lo lejos y después tus ojos, después una risa y después un silencio. Te desvanecí de mi vida, saliste de mi presente y la luna brillaba en el cielo. No hubo dolor, ni lagrimas, ni sollozos, ni lluvia, ni malos pensamientos, te juro que quedaste en mi mente como un hermoso recuerdo. . .

martes, 21 de octubre de 2008

Atardeceres




Atardeceres


Amo los atardeceres por que el sol se va.
¿Recuerdas esa vez que callábamos por dentro cuando todos hablaban? ¿y dejamos de reír de un mal chiste que alguna vez tuvo gracia? ¿cuando despertamos después de dormir demasiado aun que el sueño nos gustaba? ¿y cuando nos quedamos mirando a lo lejos, aun que la cercanía no era mala? ¿y las veces que dejamos de cantar esa canción hermosa, aun que, aun nos gustaba y las palabras se quedaron y la música se veía en tu cara, pero paramos de cantar esa melodía tan clara? ¿Recuerdas esa vez que no dijiste adiós y yo no dije nada, aun que te vi partir, aun que me viste ahí parada?
Amo a la luna y el cielo negro y un poco menos a la luz de la mañana, pero amo más los atardeceres por que el sol se va.

domingo, 12 de octubre de 2008

En busca de Luz




En busca de Luz
Y me quede otra vez con las manos vacías y un susurro roto... Que amarga agonía es saber que me amas en el desdén de tus ojos, en este despojar de ilusiones al que tu llamas vida, voy acostumbrándome tristemente a tu rutina irónica, a escuchar el eco de tus tacones que son como amenazas de guerra, a refugiarme en tus brazos de tus ataques sin tregua. Bajo la mirada y alzo la voz en mi masacre interna, para opacar tus palabras que me dejan sin fuerza, me tumbas, me hieres, me atropellas, pero me dejas con vida y regresas después con aire de blancas banderas, pero tu sonrisa es ladina y no se lo que esperas.Me incorporo de nuevo con fe en una Luz nueva, por que cuando quieres encantas cual canto de sirena y me quedo temblando de pie en tu campo con la herida abierta, vulnerable a tu aballazadora retórica que me paraliza y me aterra. Me tienes con los brazos abiertos y las palabras en los labios, en ese susurro roto que dice que TE AMO...

martes, 30 de septiembre de 2008

Creo en ti


Creo en ti.


Creo en ti,
Si me dices que no debo temer nada.
Creo en ti
Si me dices que aun hay esperanza,
Creo en ti
Aun que no pueda contener el frió,
Creo en ti
Aun que no se si aun hay camino.

Tengo dos piezas de alma cubiertas de hielo
Tendidas a alba
Temblando de miedo,
Mas tengo tu risa que no dice nada
Que pinta en el cielo
Estrellas doradas.
No tengo nada y te tengo a ti,
No tengo prisa y no paro de huir.

Corro entre el canto del agua azulada
Con el aire en la cara
Del soplo de mi inocencia acabada.
Siento tu brisa jugando a ser calma
Sanando la herida
De mi retórica lastimada.
Vivo en el frió aun que tú estés aquí,
Me muero en mis miedos aún que creo en ti.

Tengo 9 días, 3 horas y dos alas perdidas,
Tengo tantos miedos y duelos que me dejan sin vida,
Tengo 5 Anglés que cantan detrás de mi agonía,
13 años en lucha y 8 segundos perdida,
Tengo miedo del aire y tengo miedo de ti
Tengo miedo de amarte, tengo miedo del azul
Tengo miedo de alcanzar la estrella esa que dibujas tú.
Pero creo en ti,
Endemoniadamente
Creo en ti,
Dulce y tiernamente
Creo en ti.

Dices que todo esta bien,
Cierro los ojos sobre tu almohada
Y dejo de correr.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Cronicas de un suspiro en el cristal




Crónicas de un suspiro en el cristal

Son las 12:09 AM, y transcurre el tiempo en medida no de segundos sino de suspiros. Caigo sobre mi cama temblando, con las rodillas lánguidas y los tobillos cansados, el aire se escapa de mi cuerpo con la prisa y la necesidad de libertad que tiene un preso que ha vivido una tortura encerrado. Pero yo no me siento libre, te recuerdo en el día como antes de que fueran las 12:09 am y fueran mas bien las 9:30pm, con el "NO" rotundo que me gritaron tus ojos, y la sonrisa perfecta que te di como respuesta, camine a las 10:00pm por aquella calle contigo, con la mirada fija y el cuerpo erguido, me aleje de ti sin un sólo suspiro. Ahora estoy en mi ventada observando la lluvia, que parece dolida, que se nota sufriendo, que le duele hasta el viento que suspira de frió y no me di cuenta hasta las 12:17 am, que la lluvia no era afuera, era sólo el reflejo de mis lagrimas en el cristal, ahora que lo sé no serán más las 12:09 y nunca serán dos años atrás.

lunes, 7 de julio de 2008

Bueno ¿Qué te parece?




Bueno ¿Qué te parece?

Hoy va a apagarse una estrella, una que quizás nadie extrañe, caerá del cielo a pedazos y se esparcirá poco a poco en el profundo mar, hoy se acabara su brillo, se perderá su esencia, se quedara en la nada, nadie la recordara.

Todo esta decidido ya, tengo en mi mano ese cristal con el que veo el mundo y por fin e podido desvanecer hasta la ultima mancha que en el existía, en mi bosque ya no hay bruma, todo esta claro, como la mirada en nuevo ser humano que a llegado a la vida, como la vista de ese niño que acaba de nacer y sabe que su primer objetivo se a cumplido; ya esta entre nosotros.

Mi primer acorde a esta melodía, mi melodía, lo cante hace 19 años y he guiado con mi voz el recorrido de mi canción, hoy un acento me marca que debe llegar al final, después de silencios y armonías, de hacerla la canción mas dulce, de matizarla con la melancolía de instrumentos que sólo yo puedo escuchar, le di la fuerza de mi alma, de algo puro engendrado no en un pentágrama, sino del aire que es el que lleva el sonido hasta el mas efímero lugar. Desentone y no desistí, toqué una melodía mala pero la inspiración siempre me ayudo a terminar en el punto donde la música se vuelve arte, donde no hay razón humana que la pueda entender, ni dios que la pueda recrear, la alimente del miedo que siente un prisionero engrillado a los muro de un frió y oscuro calabozo, del amor que me mantenía con la batuta en la mano y de todas mis pasiones que me daban el rasgo de ser un humano más. No hubo ritmo que no pudiera interpretar, avance improvisando cuando lo conocido termino, aprendí a bailar cuando la música me guiaba y se apoderaba de mi cuerpo, apagué mi voz para escuchar sólo la melodía y creí desfallecer cuando el volumen se desvanecía como una pluma que cae de un ave y se acerca al ras del suelo, pero no paso, no era el momento.
Sin embargo sé que este es el ultimo compás, no por que mis instrumentos no sirvan, o por que yo no sepa tocar, no me sabe amarga la ultima armonía de mi interpretación, no perdí la inspiración, y mi voz a un sigue fuerte, pero hasta a la mejor sinfonía le llega su fin.

Hoy es mi mano la que alza la batuta, marca los últimos cuartos, me dirige hasta el final, acentos vuelan sobre las butacas de un teatro vació y termina tan fuerte como supo empezar.

No habrá un aplauso al fin de mi sinfonía, al igual que nadie lloro a la estrella en el mar, nadie tarareará la melodía, como nadie extrañara a esa estrella brillar.

lunes, 16 de junio de 2008

. . .




Ya no sé ni que hora es y el cielo esta tan nublado que no me da ninguna pista, creo que me tiemblan las manos; debe ser por el frió, si seguro es el frió. Y ¿si te digo que tengo miedo? No sería nada no deberías preocuparte, no deberías creerme, deberías seguir caminando y pensar que mis manos tiemblan por que tienen frió. Me siento inexplicablemente ligera, como si la gravedad estuviera uyendo de mi cuerpo, seguro es el aire, el viento tan fuerte y tan dolorosamente helado. Y ¿si te digo que tengo miedo? ¿Me creerías?, no deberías hacerlo, deberías sonreír levemente y tomarme de la mano para hacer más peso. Tengo la vista nublada, como si todas las nubes del cielo se hubiesen guardado en mis ojos justo enfrente de mis pupilas, seguro es el sueño, el cansancio causa cosas raras en las personas. Pero, ¿si te digo que tengo miedo? ¿Que harías?, deberías mirarme a los ojos y verlos tan nítidos como un lago claro, morderte los labios y decir entre dientes que te desespera mi lentitud al caminar, entonces apresuraría el paso y las nubes en mi visión se dispersarían.
Sigo sin saber la hora, no hay un sólo indicio de nada en el día, camino leve a un lado tuyo y tu no me miras. Y ¿si te digo que tengo miedo, que tengo un miedo terrible, un pavor inmenso, una inquietud paralizante?, ¿qué si te digo que me carcome el alma y que me duelen mis latidos en el pecho? ¿Qué harías si te digo que tengo miedo?

lunes, 2 de junio de 2008

Estoy perturbada




Tengo la cabeza entumida, un zumbido extraño atraviesa de lado a lado mis sentidos; estoy perturbada…Creí verte hace unos momentos, se que suena absurdo ¿qué harías tú en mi casa?, sin embargo juro haberte visto de pie junto a la ventana de mi cuarto, tan sólo ahí observando, sin más, sin gesto de nada en particular sólo mirando. Antes de eso había corrido, corrido, corrido, sin sentido, sin razón, por todo el cuarto y me pegué en la puerta y apagué la luz, ya no quería leer, me quedé calladita sentada en el piso y te vi en la ventana parado y me veías. Antes de correr creo que leí un poema tuyo, de esos de cuando me querías y lloré y luego corrí y me pegué en mi pie y apagué la luz y me senté en el piso y te miré en la venta y se me entumió la cabeza y escuche ese zumbido. Por que el vació al que me orilla la soledad en la que me encuentro sin ti, me quema, me mata, me desquicia y me tiemblan las manos y sólo veo mis lagrimas escaparse por mis ojos como se escapa mi cordura en el aire, te extraño y me tambaleo en la cuerda floja de la razón y tengo miedo y termino durmiendo acunada en los brazos de tu ausencia. Tengo la cabeza entumida y un zumbido en mis sentidos.

domingo, 11 de mayo de 2008

Cómo escribo y qué me propongo al escribir.






Cómo escribo y qué me propongo al escribir



Me he alejado de todo y de todos, para acercarme más a ti. Estoy sola sentada frente a tu ventana recargada en tu sillón , puedo ver las gotas de agua caer y estrellarse en el cristal, la lluvia no ha cesado aun, el cielo se ve gris y la luna se esta guardando, la luz volverá dentro de poco y habrá que regresar a fingir, a mentir, a pretender, a portar una de las tantas formas que la mente nos permite adoptar, ya una vez me habías dicho que soy un camaleón, que tomo forma según mi conveniencia, que me adapto al medio tanto que llego a perder mi esencia, y no se si eso sea del todo cierto, pero no quise discutir en su momento ni lo haré ahora por que se que en parte tienes razón como en todo lo que tu dices. Esta vez estoy aquí tratando de demostrarte abiertamente quien soy yo, sin esconderme, sin adaptarme, sin matizar lo que soy, simplemente lo que se que hay, no quiero reprimir nada, ni por miedo, ni por precaución, esta vez no es un juego y no luchare por ganar, no eres mi rival ni yo el tuyo, no quiero tratar de convencerte, ni sorprenderte, mucho menos de humillarte, el fin de estas letras es que me veas tal cual soy.
Tenia miedo, no miedo de ese que te corroe hasta en los sueños, que se manifiesta a cada instante y provoca que la sangre se congele en el pecho y falte el aire, no, tenia miedo, miedo a no ser capaz, de ese miedo que de una u otra forma te impulsa a hacer las cosas, tenia miedo de que nos hace andar en bicicleta, si de ese que no importa que vallas a caer, pues sabes que el dolor no será mas grande que el gusto de haberlo logrado, tenia miedo no a escribir, no a escribir desde lo mas profundo que puede haber dentro del azul que me impregna en cada parte de mi ser, no a desnudarme mas halla de lo visible, no a eso, sino a ti, miedo simple y sencillamente de que pase después. ¿Cómo te explico? No me importa tu crítica, escucho tantas veces tus insultos referidos a mi persona que poco a poco se tornan tan normales que ya no dañan, adaptación, creo que lo llaman, es parte de la evolución y creo que en ese aspecto contigo ya voy avanzada. Ni lo que vallas a pensar de mi, pase lo que pase lo leas o no ya tienes un juicio hecho sobre mis actitudes y acciones así que eso tampoco cambiaria de sobre manera nuestra relación. Tengo miedo a que vallas a hacer con lo que te voy a dar, dicen que la información es poder y si tendrías mucho poder al abrir esta carta, pero no precisamente por lo que te cuento, sino por el simple hecho de ya tenerla en tus manos, y no se si sepas a lo que me refiero, sabes de todas formas que te lo voy a decir, así que no hace falta prolongarlo mas.
Hace unos años llovía de la misma manera en que sucede ahora, la madrugada despuntaba en el cielo y las estrellas se desvanecían tras el brillo del sol, tu dormías, tranquila en este sillón, yo te veía desde el otro extremo de la habitación y desde ese momento ya te amaba, respirabas lento y podía ver en tu rostro sereno, la pasividad de tus sueños, en ese instante la lluvia y tu respiración eran el único sonido dentro de mi mente, mirarte así simplemente tan cerca, me renovaba, me hacia sentir que no había mas mundo que los pasos que me separaban de ti, mas vida que la que tu y yo manifestábamos en ese momento, ¿como iba imaginar que todo cambiaria tanto y tan poco? Desde ese día en que la sombra de la lluvia se dibujaba en tu cuerpo, y el silencio nos embaucaba en un segundo eterno que para mi se convirtió de entera gloria a perpetuidad, vivo embelesada en ti, amándote con la intensidad que se manifiestan las tormentas y con la dulzura con la que las lluvias de junio llegan a una flor, desde ese día en que por primera vez no hablabas de que tan mala o desesperante soy, te amo.
La historia no te da el poder, si bien no el mas fuerte, el poder sobre mi te lo doy yo al quererte tanto.
No te pido nada, como la lluvia no puede pedirle a esa flor que siga ahí hasta el siguiente junio, no escribo esto en busca de que me aceptes, de que tomes de mis labios lo que he guardado para ti. Si lo escribo es por que lo siento y por que no puedo dejarlo ahí, esta hoja es el universo entero para mí y esta pluma es la ruta hacia mi eterna libertad y mientras pueda escribir seré libre.
Ya amaneció el sol ya brilla en su apogeo, ha parado de llover pero aun puedo ver la sombra de las gotas dibujándose en silencio sobre tu sillón vació, empieza la treta de nuevo y este camaleón regresa a jugar, veré de que color están vestidas las enemistades para disfrazarme a la par, ya llegara de nuevo la noche y yo volveré a escribir en busca de mi libertad.

jueves, 1 de mayo de 2008

Lo que he leído, lo que leo y lo que jamás leeré.





Parado frente a la puerta del umbral, temblando entre miedo, curiosidad y carencia, trato de revivir los recuerdos de esta historia que no es más que la mía. Me encuentro en un punto sin retorno donde la retórica es inalcanzable sino es a base de olores, letras, imágenes y sensaciones, quizás no recuerdo fechas y no podré ubicar días que para otros fuesen importantes, sin embargo descargo sobre este trozo de papel las manchas de la tinta que tiñen y tiñeron mi vida y que hoy le dan fin.
Trataré de llevarlos por el camino recorrido a base de versos que atravesaron de principio a fin mí, para muchos, poco notable existencia.
No recuerdo el día, ni la hora, ni el olor del jazmín colocado en la mesa de centro de la antigua casa de mi madre, sin embargo recuerdo haber leído un tibio beso de mi ella sembrado en mi frente, que versaba como un poema de Tagore recitado a un niño que espera la noche para tocar la punta de un arco iris en sueños cubiertos de fantasía, recuerdo también que antes de ese beso mi madre lloraba amargamente junto al balcón de su recamara y que en sus lagrimas se escribía la despedida de mi padre que jamás volvió a atravesar el arco de la casa.
Recuerdo haber leído la brisa de esa primavera, haber encontrado en ella la miel que solo se transmite de un enamorado, y haber escrito años después con esa tinta sobre los labios de mi primer amada. Encuentro en mi alma la palabra guardada bajo llave que yo, sólo yo logre leer, entre los calidos pétalos de mi rosa de verano, de aquella dulce hada que después lograra llamarla esposa. Recuerdo en sus ojos los idilios de amor escritos hacia mi persona a golpe de corazón. Leí a viva voz la palabra padre de su vientre, leí en los ojos de mi pequeño las palabras que a su edad encontraba tan solo en el espejo, relate largas historias de amor, pasión y vida, escritas en las líneas de mi mano de otoño.
Hoy mi vista esta nublada, mi percepción me falla a veces, mi mirada no es tan clara, pero aun puedo leer, pues yo leo con el alma.
En este momento desde esta habitación escrita en palabras carminadas, entre grises y penumbras, con hiriente frío de la irónica vanidad de la vida, en este invierno cruel, aun encuentro frases que me alientan a escribir, lo que posiblemente tú leerás cuando yo ya no me encuentre. Encuentro una oración dibujada en el aire que me brinda alivio, percibo en las alas de aquella ave que vuela tranquila un susurro en letras pequeñas de un regalo de dios.
Puedo leer en la tormenta la fuerza con la que debe pelearse esta batalla y en los relámpagos leo el estruendo que también puede brindar la clara luz.
En la luna leo un párrafo de aquella carta de mi hijo que no es mas un pequeño, en la que me cuenta de su triunfo y de su anhelo por vivir, en la que entre líneas espera que lea que me ama y me pide perdón por la soledad en que me ha delegado, después de haber escrito para él.
En esa estrella azul leo un “te amo” de mi rosa, que no ha perdido su olor aun habiendo quedado marchita.
Puedo leer el silencio, puedo leer mi agonía, puedo leer mi locura de estar tan cerca del declive final, puedo leer mi nostalgia, puedo leer mis últimos versos, puedo leer la mirada que jamás olvidare de aquel enero de gloria que aun llevo en mi mente, puedo leer mi vació, puedo leer mi amargo atardecer en decadencia.
Pero sé que jamás podré leer esas mis últimas palabras, que quedarán escritas sobre el hogar que guarde mi cuerpo en este mundo de letras y suspiros, jamás verán mis ojos el epitafio escrito en lo que será mi tumba.